Versión: privacy-2026-09-29 · Vigente desde: 29 de septiembre de 2026
Esta política explica qué datos tuyos tratamos en Kofur, para qué, con quién los compartimos, cuánto los guardamos y qué puedes exigirnos. Está escrita para que la entiendas sin ayuda de un abogado. Si algo no se entiende, es un error nuestro: escríbenos y lo corregimos.
El responsable del tratamiento de tus datos es Oscar Andrés Núñez Agüero, persona natural, RUT 15.668.873-8, con domicilio en Parcela 6, Altos de Molco, Villarrica, Región de la Araucanía, Chile, que opera con el nombre comercial Kofur. En adelante, “Kofur” o “nosotros”. No hay otro representante legal ni encargado de prevención.
Nosotros somos los responsables del tratamiento de todos los datos que se describen aquí. No tratamos datos por encargo de nadie. Ni la administración de tu condominio, ni quien instaló el aparato en el portón, ni quien te pasó el código: ninguno de ellos decide qué se guarda, para qué ni por cuánto tiempo. Eso lo decidimos nosotros, y por eso respondemos nosotros.
Para todo lo relativo a tus datos personales, escríbenos a WhatsApp +56 9 4454 9268. También puedes hacerlo desde la app, en Tus datos, que es la vía más rápida.
Esta política se aplica a las personas que usan Kofur: residentes, propietarios, arrendatarios, trabajadores y visitas de los recintos donde hay un dispositivo Kofur instalado, y quienes compran el aparato.
De dónde salen. Casi todos nos los das tú directamente, o los genera tu teléfono al usar la app. Tres excepciones: el código de enrolamiento lo genera quien administra tu recinto; el nombre del recinto y el de tu propiedad los escribe quien lo administra; y las fotos las toma la cámara del acceso, si la hay. Y una cuarta: si alguien te da acceso con un enlace, esa persona puede anotar cómo te reconoce en su lista («Don Luis», «María, arrendataria»). Ese apodo lo ve solo ella: no te lo mostramos a ti ni a nadie más, y no lo usamos para nada. No compramos datos y no los sacamos de registros públicos.
La ley nos exige decirte, para cada cosa que hacemos, cuál es la base legal que nos habilita a hacerla. Aquí está, sin rodeos:
Este punto lo escribimos con detalle a propósito, porque en la versión anterior de esta política estaba dicho de una manera que se prestaba para malentendidos.
Qué tipo de dato tratamos. Cuando se abre un portón, tu teléfono empieza a medir a qué distancia estás de ese portón. Toma varias mediciones seguidas. Lo que sube a nuestros servidores es esa lista de distancias —cuántos metros, en qué segundo, y con qué margen de error— junto con las coordenadas del portón, que son fijas y las conocemos de antes. No subimos ni guardamos tus coordenadas. Tu teléfono las usa para calcular la distancia y no las manda.
Una excepción honesta: si en ese momento tu teléfono no tiene internet, las mediciones quedan guardadas en el propio teléfono hasta que haya conexión. Mientras están ahí, son tuyas y están en tu aparato. Cuando la conexión vuelve, se sube la lista de distancias y se borra lo demás.
Para qué sirve. Para una sola cosa: decidir si entraste o saliste. Si las distancias van bajando, entraste; si van subiendo, saliste. Eso queda anotado en el historial del recinto. No lo usamos para publicidad, no armamos un perfil de tus movimientos ni sabemos dónde andas el resto del día.
Cuánto dura. La medición dura dos minutos desde cada apertura y se detiene sola. Fuera de esa ventana, la app no mide tu ubicación.
Con quién la compartimos. Con nadie. No cedemos ni vendemos estos datos a terceros, ni para servicios de valor añadido ni para nada.
Cómo apagarlo. En la app, en Ajustes → Privacidad, hay un interruptor. Apagarlo no te deja sin servicio: las aperturas quedan anotadas sin la marca de entrada o salida.
La ley nos obliga a contarte si hay decisiones automáticas y cómo funcionan. Hay dos, y ninguna de las dos te da ni te quita permisos.
Cuándo se abre el portón solo. Si activaste la apertura automática, tu teléfono escucha la señal Bluetooth del portón. Cuando esa señal supera cierta intensidad en dos mediciones seguidas —y no se abrió ese mismo portón en los últimos minutos— la app manda la orden de apertura. Consecuencia para ti: el portón se abre. Si el sistema se equivoca y no abre, siempre queda el botón.
Si entraste o saliste. Como se explica en el §4, el sistema compara las distancias medidas durante dos minutos y decide. Guarda además qué tan seguro está de esa conclusión. Consecuencia para ti: una anotación en el historial, nada más. Si está mal, puedes pedir que se corrija como cualquier otro dato inexacto, y lo corregimos.
No hacemos perfiles tuyos ni tomamos decisiones automáticas que tengan efectos jurídicos sobre ti.
Algunos accesos tienen una cámara conectada al dispositivo Kofur. Donde la hay, se toman algunas fotos del momento de la apertura, que quedan junto al registro de esa apertura. Antes de entrar a un recinto que tenga cámara te lo avisamos en la app, con nombre y apellido de la situación.
No hacemos reconocimiento facial ni de patentes. No identificamos a nadie automáticamente a partir de una imagen. Si algún día lo hiciéramos, tendríamos que pedirte permiso expreso antes, y esta política cambiaría.
Tú. Tu historial completo, siempre, desde la app.
Quien administra el recinto donde te enrolaste. Esto es importante y queremos que quede dicho aquí, no solo en la pantalla donde lo aceptas. Cuando entras a un recinto con un código, la persona que lo administra puede ver tus aperturas en ese recinto: fecha, hora, portón, rol y si entraste o saliste. Es la única forma de que alguien pueda administrar un control de acceso.
Y hay límites, que son nuestros y los cumplimos nosotros:
Tus vecinos no ven nada tuyo. Nadie más del recinto ve tu historial.
Los avisos de apertura. Cuando abres con Kofur, les llega un aviso al teléfono («Tomás Rivas abrió el Portón principal · 19:42») a los demás responsables de tu casa y, si entraste como visita, arrendatario o trabajador, a quien te dio el acceso. A ti no, y tampoco a los vecinos ni a quien administra el recinto por el solo hecho de administrarlo. Cada persona puede apagar los avisos que recibe.
Quien te dio acceso ve cuándo lo usas. Si entras como visita, arrendatario o trabajador, la persona que te dio el acceso ve la fecha y la hora de tus entradas y salidas por ese portón, mientras dure tu acceso. Si eres trabajador, eso lo ve quien te dio de alta, y nadie más del recinto. Lo sabes antes de aceptar: se te muestra en la pantalla del enlace.
Nadie más. No vendemos tus datos. No los cedemos con fines comerciales. No hacemos publicidad con ellos. Fuera de lo anterior, solo los entregaríamos a un tribunal o a una autoridad que nos lo exija formalmente, o para defender un derecho ante ellos.
Para que Kofur funcione usamos proveedores que tratan datos por cuenta nuestra, siguiendo nuestras instrucciones y con contrato de por medio. Siguen siendo datos nuestros y la responsabilidad sigue siendo nuestra.
Parte de estos servicios están fuera de Chile, principalmente en Estados Unidos. Cuando un país no tiene un nivel de protección equivalente al chileno, exigimos por contrato garantías equivalentes a las que da nuestra ley.
| Dato | Cuánto |
|---|---|
| Tu cuenta (correo, contraseña, nombre) | Mientras tengas cuenta. Si la borras, se elimina. |
| Historial de aperturas (fecha, hora, portón, rol, entrada/salida) | 12 meses. Después se borra solo. |
| Mediciones de distancia al portón (§4) | 30 días. Pasado ese plazo queda solo la conclusión —entrada o salida—, sin el detalle. |
| Fotos de cámara | 12 meses, junto con la apertura a la que pertenecen. |
| Registro de tus consentimientos | Mientras tengas cuenta y 5 años después, porque la ley nos obliga a poder probar que nos diste permiso. |
| Boletas y datos de facturación | El plazo que exige la ley tributaria. |
| Identificador de notificaciones de tu teléfono | Mientras tengas la sesión abierta en ese teléfono. Se borra al cerrar sesión, al borrar tu cuenta o cuando Google o Apple nos dicen que ya no vale. |
| Enlaces para dar acceso que nadie aceptó | 30 días después de vencer o de anularse. Se borran junto con el acceso sin dueño que representaban. |
Estos plazos no son una intención: el sistema borra solo, todos los días, lo que cumplió su plazo. No hace falta que lo pidas.
Son seis, son gratis y son irrenunciables: nadie puede hacerte firmar que renuncias a ellos, y si lo firmaras, no valdría.
Y además, si algo se basa en tu permiso, puedes retirarlo cuando quieras, sin dar explicaciones y con la misma facilidad con que lo diste: un interruptor en Ajustes → Privacidad. Retirarlo no borra lo que hicimos antes, que era lícito, pero detiene lo de ahí en adelante.
Cómo se piden. Desde la app, en Tus datos. O escribiendo a WhatsApp +56 9 4454 9268. Necesitamos poder confirmar que eres tú: si escribes desde el correo de tu cuenta, basta.
En cuánto respondemos.
Si te decimos que no, te explicamos por qué y en qué nos basamos. Y te recordamos que tienes 30 días hábiles para reclamar ante la Agencia de Protección de Datos Personales. También puedes reclamar ahí si simplemente no te respondemos en plazo. No necesitas nuestro permiso ni pasar antes por nosotros.
Si la persona titular de los datos fallece, sus herederos pueden ejercer estos derechos.
En un condominio hay menores de edad y muchos tienen teléfono. La ley chilena pone el corte en los 14 años, no en los 18, y nosotros lo seguimos:
Al crear la cuenta te preguntamos tu edad. Decirnos la verdad ahí nos permite tratarte como corresponde.
Si hay una filtración o una pérdida de datos que pueda afectarte, lo informamos a la Agencia de Protección de Datos Personales sin dilaciones indebidas, por el medio más rápido que tengamos. Y si lo afectado son datos sensibles, datos de menores de 14 años o datos de obligaciones económicas, te avisamos también a ti, en lenguaje claro: qué datos, qué puede pasar y qué estamos haciendo.
Podemos actualizarla. Cuando lo hagamos, subimos el número de versión y publicamos la fecha. Si el cambio afecta algo que se basa en tu permiso, te lo pedimos de nuevo de forma expresa. No damos por aceptado un cambio porque sigas usando la app: eso no sería un permiso válido y no lo vamos a hacer.
La app no usa cookies. Nuestro sitio web sí usa las mínimas para que funcione la tienda y la sesión; están descritas en www.kofur.cl/cookies.
Esta política se rige por la ley chilena, en particular por la Ley N° 19.628 sobre protección de la vida privada, en el texto que le fijó la Ley N° 21.719, vigente desde el 1 de diciembre de 2026.
Escríbenos a WhatsApp +56 9 4454 9268. Contestamos en español. Y si prefieres ir directo a la autoridad, puedes reclamar ante la Agencia de Protección de Datos Personales.